• precio del cobre y epidemia global

    Cuando por fin quedaba atrás la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la pandemia por el coronavirus golpeó fuerte el mercado del metal rojo, aunque también activó protocolos en los yacimientos para evitar contagios en sus faenas, sin dejar de producir.

    El desplome que registró en marzo el precio del cobre, producto de la pandemia de coronavirus en distintos países, sumado al alza sostenida del dólar, presentan un escenario previsible por el origen de los contagios, China, aunque los efectos aún están por asimilarse.

    Así, el 18 de marzo el precio del cobre llegó a los US$ 2,20, su precio más bajo desde el 2016, cuando quedaba ya lejos el boom del metal rojo. Las turbulencias en las bolsas de valores también alcanzaron al comodittie, producto de todas las señales asociadas a la pandemia de Covid-19.

    El ministro de Minería salió a poner paños fríos a los eventuales problemas que atravesará la economía nacional producto de la caída del cobre, considerando que por cada centavo que baja, el Estado pierde ingresos por 60 millones de dólares.

    Esto porque desde el gobierno esperan que esta caída sea sólo un episodio coyuntural, sin mayores secuelas en el largo plazo, sobre todo por el control de la pandemia en China, donde empezaron los contagios masivos.

    El país asiático es nuestro principal comprador de cobre. Un solo ejemplo: el 40,6% de las exportaciones de la Región de Antofagasta -US$2.019,7 millones a enero de 2020- van a China, luego sigue Japón (10,9%) y Estados Unidos (10,2%). Por ello, la reactivación de su industria resulta clave para el precio del cobre en las próximas semanas.

    Otro punto pasa por la producción de los principales yacimientos del país en el contexto del estado de emergencia nacional por el coronavirus. La medida más estricta fue tomada por Teck Resources Limited que suspendió temporalmente las faenas de construcción del proyecto Quebrada Blanca Fase 2 (QB2) como medida preventiva ante la propagación de coronavirus en la Región de Tarapacá.

    Otras compañías reforzaron sus medidas sanitarias, porque la paralización total de la minería arrojaría pérdidas cercanas a los US$76 millones diarios. Un dilema que sólo podrá resolverse en la medida de las restricciones producto de la epidemia tengan los efectos esperados por las autoridades.

    El tema es delicado, porque las organizaciones sindicales ya presentaron sus críticas a los protocolos activados desde las mineras para prevenir cualquier contagio de Covid-19 en faenas. El senador Pedro Araya también presentó sus reparos en el contexto de la emergencia y el flujo de personas que genera las actividades productivas de las grandes mineras en la Región de Antofagasta.

    Con todo, la minería enfrentó sin mayores contratiempos el estallido social del 18 de octubre, salvo por algunos problemas en sus procesos de abastecimiento y traslado de personas, no así otros sectores productivos que ahora están otra vez golpeados con el coronavirus.

    Sin embargo, los compradores de cobre en China solicitaron retrasar algunos envíos del metal rojo por problemas en sus puertos. En términos económicos, la caída de la producción industrial del país asiático llegó a -13.5% en los primeros dos meses del año por el coronavirus, lo que causó que el precio de cobre haya retrocedido en 20% en lo que va de 2020, impactando los ingresos de la minería.