Ambulantes evidencian cambio de estrategias en despliegue por la ciudad
CIUDAD. Según representantes del sector comercio en Antofagasta, quienes reconocen escaso impacto de rondas preventivas y "copamientos" policiales para contener ambulantes.
El comercio informal no autorizado se ha expandido con fuerza por las principales ciudades del país, luego del término de los confinamientos impuestos por la pandemia. Como una muestra del perfil del tipo de ambulantes, la Cámara Nacional de Comercio (CNC) implementó un estudio para conocer las principales características de quienes comercian productos de manera informal en el barrio Meiggs, en la Región Metropolitana. Una zona del país que permaneció desbordada por toldos empleados por ambulantes, hasta que las autoridades implementaron un copamiento policial que además contribuyó a disminuir incivilidades y delitos en el barrio.
Según el informe de la CNC, el ingreso promedio diario del 42,5% de los encuestados varía entre $30 mil a $50 mil. "Considerando que cerca del 74% de los entrevistados señala trabajar de lunes a sábado, el ingreso mensual estaría aproximadamente entre 720.024 y 1.200.000", dice el estudio.
Evolución
Para Antonio Sánchez, presidente de la Cámara de Comercio de Antofagasta, los altos ingresos que en general se obtienen con esta ocupación informal incentivan su práctica. "Es evidente que continúan los ambulantes. Ellos lo que hacen es ir cambiando las tácticas e irse desplazando de un lugar a otro. Durante el rato que permanece alguna autoridad ellos se retiran, pero luego regresan a instalarse. En las tardes vuelven a ocupar absolutamente todo. Ocurre que las estrategias utilizadas no han sido lo efectivas que se pensaban. El estudio que entregó ayer (miércoles) la Cámara Nacional de Comercio, si bien se implementó en uno de los puntos más críticos del país (Meiggs) para caracterizar a los ambulantes, nos demuestra que el nivel de ingresos que tienen es tan elevado, que el incentivo para continuar con esta labor es muy alto".
"Aún en muchas calles hay toldos, y a través de esto se duplican. Porque de los toldos, donde tienen la mercadería, salen como una suerte de sucursal para lograr un movimiento rápido desde las calles donde eventualmente puede haber controles policiales. Se ubican en distintos lugares al mismo tiempo y buscan lugares donde guardar mercadería. Son sitios más cercanos a los sectores que están siendo controlados para desplazarse con facilidad y con cantidades de mercaderías más grandes. Incluso han arrendado locales comerciales en el centro, que los usan de bodega. Desde ahí salen muy rápido para distribuirse por distintas calles. Van buscando alternativas, por ejemplo, mantener menos stock en el lugar donde están vendiendo para salir y regresar también con mayor rapidez. Cuando ven que la autoridad no está actuando colocan cientos de millones de pesos en el mismo lugar. Hay otras calles que hoy están siendo ocupadas y con toldos también. En Prat y Matta están usando paños porque les da más movilidad; algunos amarran las cuatro puntas con un cordel y levantan el paño rápidamente para desplazarse", agrega Sánchez, quien sostiene que en calle Maipú, Ossa, Uribe y Latorre se observa alta presencia de ambulantes, incluso con empleo de toldos.
Las autoridades locales para recuperar los espacios públicos han implementado una serie de operativos policiales, que han incluido a inspectores del municipio, con el fin de copar los espacios públicos donde acostumbra instalarse el comercio callejero en distintos sectores de la ciudad.
Falta de sinergia
La fuerte expansión de ambulantes se evidencia a diario además en el parque Brasil y en el parque Croacia, donde un centenar de puestos se distribuye a diario en el lugar.
Para Pablo Castillo, empresario de la zona céntrica, la persistencia del comercio ambulante en la ciudad ocurre debido a lo que denomina un "triángulo no virtuoso" conformado por las autoridades locales. "Este triángulo está compuesto por el alcalde, la delegación presidencial y el gobernador. Esto, primero, porque no saben trabajar en conjunto; y segundo, debido a que cada arista de este triángulo responde a motivaciones personales o ideológicas de ellos (…) Ninguno de los tres está respondiendo a las necesidades que tiene la ciudad y las responsabilidades que los corresponde como administradores o llamémosles gerentes por opción política. No han logrado la sinergía, y por consiguiente todas las medidas que adoptan son puntuales, acotadas y que se esfuman en el tiempo. Casi todas duran un día o dos días para obtener conformidad en redes sociales y satisfacer un poco a la gente", afirma.
"Por culpa de eso, el ambulante dice: 'ya no coloco más toldos (en Matta) porque me los van a sacar y es pérdida de plata. Me da más comodidad usar un paño y porque me permite arrancar más fácil; y lo otro es que aumento mi cobertura de trabajo. Porque si pongo un toldo en calle Prat, y veo que hay poca gente, trasladar el toldo es muy complicado. Mejor pongo un paño, adquiero movilidad, me cambio en un par de segundos, veo donde está la masa de gente y mejoro mi rentabilidad'. Es una técnica de optimización de venta y ocurre porque no hay un control efectivo, tampoco una estrategia definida respecto al tema, y se están apagando incendios puntuales".
"Veíamos el caso de un tipo vendiendo falsificaciones de marca exclusivas, afuera del local del distribuidor oficial de esa marca acá (…) En Prat con Condell hay una verdadera mafia, debido a que una señora joven que tiene un permiso para ocupar un espacio, pero ocupó toda la columna (pared) de la multitienda que está ahí. La muralla del lugar, como ahí no hay vitrina, la usa de perchero, porque tiene clavos instalados. Usa cáncamos, donde cuelga su mercancía. Ella subarrienda los otros espacios, y cuando a veces la gente no quiere pagarle, instala vendedores, que son migrantes ilegales y los usa como vendedores. Ella nunca ha estado en la palestra, que se ha instalado en Matta por el tema de ambulantes, pero ahora están operando en esos otros sectores", agrega.
"En Prat y Matta están usando paños porque les da más movilidad; algunos amarran las cuatro puntas con un cordel y levantan el paño rápidamente para desplazarse".
Antonio Sánchez, Cámara Comercio