 El Presidente de la República, Ricardo Lagos, en un gesto que enorgullece el accionar del periodismo regional, acaba de recibir en el Palacio de la Moneda, en forma exclusiva, a El Mercurio de Antofagasta, para tratar problemas y temas propios de la Segunda Región. Lo hizo a sólo horas de los trascendentales anuncios que hará en la Oficina Chacabuco, histórico ex campamento salitrero, dentro del marco del llamado Proyecto Bicentenario. Dentro de la larga entrevista concedida por el Primer Mandatario, tuvimos oportunidad de interiorizarnos de los innumerables proyectos que están en carpeta, de los recursos económicos que se invertirán en la región en los próximos meses y de los firmes deseos presidenciales de reimpulsar a Antofagasta para que se llegue a convertir en una ciudad moderna, hermosa y agradable, tanto para sus habitantes como para turistas y paseantes. Con mucho entusiasmo, el Presidente Lagos reconoció que ya estaban listos los recursos para grandes obras, como la instalación de la playa artificial El Carboncillo y el acceso sur a Antofagasta, que será nuestra tarjeta de presentación. También entre los planes para reimpulsar la ciudad, de acuerdo a los anuncios presidenciales a El Mercurio de Antofagasta aparecen el mejoramiento y reforzamiento de la Costanera, las costosas obras para lograr un efectivo control aluvional en la Quebrada La Cadena, el mejoramiento de la playa Trocadero y el titánico esfuerzo que significará hacer más expedita la Avenida Salvador Allende, entre muchos otros. El Primer Mandatario se refirió con especial cariño durante la entrevista al proyecto que cambiará la imagen de la ex Oficina Salitrera Chacabuco, lugar histórico donde mañana hará éstos y otros anuncios. Existen planes concretos para invertir en el lugar entre dos y cinco millones de dólares, en los próximos diez años, para convertir el abandonado ex campamento salitrero en un verdadero patrimonio nacional e internacional. Gran parte de la historia de Chile está contenida en sus solitarias calles y sus construcciones que, hasta este momento, estaban muriendo sin compasión por el paso del tiempo. Para la tranquilidad y goce de miles de pampinos que aún viven en nuestro suelo, Chacabuco revivirá como en sus mejores tiempos, con sus personajes, trajes y costumbres, para el pleno goce de las futuras generaciones. Finalmente, hay que mencionar que el Presidente de la República en la entrevista con nuestro diario, destacó el entusiasmo tanto del Intendente de la Segunda Región como del Alcalde de la ciudad para impulsar las obras consignadas en los planes y proyectos del Bicentenario. Y eso viene a confirmar lo que siempre hemos dicho a través de nuestras páginas. Si todos estamos dispuestos a trabajar en ideales comunes, si todos soñamos con una ciudad limpia, agradable, moderna, atractiva y, además, estamos dispuestos a trabajar juntos, sin claudicaciones ni descanso, sin banderías políticas ni intereses personales, Antofagasta llegaría a convertirse en una gran ciudad. Si ya nos pusimos de acuerdo para luchar juntos y unidos para que el gasoducto se quede en nuestra región, bien podríamos intentar hacerlo por todo el resto. |