Año XCVII - Nro. 34.392 - Miércoles 30 de Julio de 2003

El oculto romance de Karen y Felipe

El hecho que el propio Felipe Camiroaga comentara a un medio escrito capitalino que se siente "responsable" de los problemas que Bárbara Rebolledo y Krishna Navas vivieron hace un par de años con Karen Doggenweiler sorprendió a muchos. Entre ellos a la propia Doggenweiler, quien a través de otro periódico comentó en respuesta a Camiroaga "ahora tengo un súper macho a mi lado", refiriéndose a Marco Enríquez-Ominami, el joven cineasta nacional con quien mantiene actualmente una relación tras haber terminado, hace tres meses, su pololeo con el conductor.

La pregunta que se hacen quienes conocen a la pareja es por qué ahora el animador decide hablar de algo que pasó hace un par de años, y de paso admitir, por primera vez, su pololeo con Doggenweiler. Según fuentes del canal, se debe a que él estaría "molesto" por la vinculación sentimental que habría hoy entre la conductora y el cineasta.

Según cercanos a la pareja, se debe a que Camiroaga sintió que era hora de "superar una relación tormentosa y reparar la injusticia que cometió al no creer las versiones de Rebolledo y Navas sobre los problemas que les causó la animadora del matinal".

La historia de la relación entre Doggenweiler y Camiroaga comienza en 1998, cuando ambos coinciden en un reemplazo veraniego en "Buenos Días a Todos" y que continuó en "Pase lo que Pase". En esa época, si bien sólo eran compañeros de trabajo, "él siempre enganchó con ella, porque era súper cariñosa, le entregaba afecto y seguridad. En ese contexto, era difícil que él se diera cuenta de los enredos que ella creaba y que perjudicaban a la gente del equipo", aseguran miembros del extinto espacio.

Esa misma cercanía fue la que propició, cuatro años más tarde, el comienzo de su relación sentimental. Según comentan testigos, es en octubre de 2002 que Camiroaga decide iniciar un nexo más íntimo con Doggenweiler: "Felipe le tenía mucho cariño y ella no ocultaba su enamoramiento por él, por eso creyó que era una buena idea probar si daban resultado ahora como pareja".

 

ENREDOS

La relación entre ambos, que duró cerca de seis meses, fue siempre privada, tal como lo fueron los anteriores pololeos del animador con Angélica Castro y Bárbara Rebolledo. En ese escenario, como se publicó y confirmaron amigos de ambos, la pareja sólo se juntaba en la casa que el animador tiene en Colina, "de hecho los fines de semana eran los únicos días en que estaban juntos: él trabajaba toda la semana en la noche y ella hacía cuatro horas diarias de matinal".

Y agregan: "A Felipe no le gusta hablar públicamente de sus relaciones, pero nunca dejó de mostrarse con sus pololas. Con Karen la relación fue siempre puertas adentro". Para el círculo de personas que rodean a Camiroaga, la unión amorosa entre los conductores nunca debió haber comenzado y si finalmente estuvieron juntos fue porque "él nunca estuvo enamorado de ella".

Pero, aclaran las mismas fuentes, su decisión de pololear con ella está cruzada por el buen resultado que Camiroaga tuvo en "Con Mucho Cariño", que lo reafirmó en su rol de conductor, y por el avance en su terapia sicológica: "Antes estaba seguro de que terminaría sus días ermitaño y solo en su campo. Pero entendió que sí tenía derecho a ser feliz y a encontrar una mujer que lo quisiera, en ese escenario la persona más cercana e incondicional a él era Doggenweiler".

Sin embargo, las motivaciones de ambos para estar juntos eran muy diferentes. Compañeros de ella afirman que "Karen lo quería y él también, pero sentía además que ella era una mujer que le llenaba todos esos vacíos que le dejó el abandono de su madre a temprana edad". Un compañero de Camiroaga ratifica esa versión: "El es muy inseguro y culposo, creció pensando que no había sido capaz de generar un cariño tal que evitara que su madre lo dejara; con Karen intentó revertir esos temores".

El hecho que en abril se hiciera público que la conductora había llamado a su ex marido, Eugenio Cornejo, para que éste viera a su hija fue el detonante del fin de la relación. Camiroaga se dio cuenta de que ella no le había dicho la verdad y entonces tuvo la certeza que Rebolledo -quien fue acusada por Doggenweiler de haberla "mechoneado"- y Navas -de quien la conductora dijo que la había "gritoneado"- no mentían". A partir de eso, nunca más se hablaron.



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