Ejército no tiene odios ni rencores |
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Tras participar ayer en la liturgia en homenaje a los cinco uniformados caídos en el fallido atentado contra el general (r) Augusto Pinochet, en 1986, el Comandante en Jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, sostuvo que en la institución "no hay odio ni rencores" y que, por el contrario, ha llegado el momento de que los chilenos se reconcilien. El 7 de septiembre de 1986, miembros del grupo extremista Frente Patriótico Manuel Rodríguez emboscaron la comitiva presidencial en el sector de Cuesta Achupallas en el Cajón del Maipo, falleciendo cuatro efectivos del Ejército y uno de Carabineros. El general hizo un llamado a seguir el ejemplo de los escoltas heridos y los familiares de los uniformados muertos en el intento de magnicidio, a quienes, sostuvo Cheyre, no los motiva la recriminación. "Usted ve aquí que todos quienes sufrieron están reconciliados y eso es una gran lección", dijo. Consultado si el país está reconciliado, afirmó que "quisiera que lo estuviera". Afirmó que el Ejército ha hecho esfuerzos para alcanzar tal propósito, pero advirtió que algunos sectores no se han sumado a esta tarea. El general Cheyre manifestó que la ceremonia le produjo "un sentimiento de recuerdo a gente que fue consecuente con su juramento de servir a la Patria hasta dar la vida y de profunda pena por el grado de violencia al que llegamos".
OPTIMISTA El general director de Carabineros, Alberto Cienfuegos, quien también participó en la ceremonia, dijo estar optimista porque "la sociedad chilena está hoy día bastante reconciliada", aunque "probablemente no de modo absoluto". El alto oficial añadió que Chile "es un país que quiere la paz, un país pacífico, no obstante algunas turbulencias de algunos grupos que están provocando, de pronto, hechos violentistas". El obispo castrense, monseñor Pablo Lizama, quien ofició la liturgia señaló que el "valeroso" actuar de los escoltas del general Pinochet permitió "vencer el odio y la violencia".
TRISTEZA Marco Antonio Pinochet, hijo del ex Presidente, expresó que esta fecha trae "recuerdos muy tristes" a su familia. Dijo que su padre se encuentra sólo "relativamente estable", por lo que no asistirá a actos conmemorativos del pronunciamiento militar. Verónica Vallejos, viuda del cabo de Carabineros Pablo Silva, expresó que nunca ha sentido odio por los asesinos de su marido y que "sólo nos queda resignarnos". Dijo que la reconciliación es una tarea difícil, porque "no en todos los corazones hay amor". Al lugar concurrió cerca de una veintena de partidarios del general Pinochet. |
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