Año XCV - Nro. 33.890 - Lunes 10 de Septiembre de 2001

Traspasan 15 mil hectáreas para radiotelescopio

Un total de 64 radiotelescopios, o antenas de 12 metros de diámetro, serán emplazadas a lo largo de 10 kilómetros.

ALMA

El proyecto bautizado como ALMA (Atacama Large Millimiter Array) es el más grande del mundo y su futura construcción en la Segunda Región considera 64 radiotelescopios o antenas de 12 metros de diámetro, que serán emplazadas a lo largo de 10 kilómetros en la explanada de Chajnantor.

La iniciativa considera una inversión superior a los 500 millones de dólares, cuyo inicio dependerá de las diversas negociaciones de las autoridades del gobierno y las entidades científicas nacionales y extranjeras.

Asimismo integra tres proyectos separados: el Millimeter Array (MMA) de la NRAO, el Large Southern Array (LSA) de la ESO y el Submillimeter Array de Japón (LMSA).

Para concretar su puesta en marcha se han firmado varios acuerdos. El último y más trascendental de todos se efectuó en Tokio, Japón, el 6 de abril, donde Estados Unidos, Europa y el país anfitrión sellaron el acuerdo de trabajo mutuo, cuyo proyecto deberá entrar en operaciones el 2010.

 

CHAJNANTOR

Los científicos a cargo de ALMA escogieron el llano de Chajnantor por su gran sequedad, su amplia extensión y la altura. El terreno fue entregado por el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle a Conicyt en 1997.

Según un decreto supremo firmado por el ex Mandatario se declaró lugar de interés científico a una zona de 27 mil 505 hectáreas. Además se otorga a Conicyt la responsabilidad de velar por el respeto del medio ambiente, los tiempos de observación exclusiva de especialistas chilenos correspondientes a un 10 por ciento y un fuerte trabajo conjunto con el Ejército debido a la existencia de minas antipersonales.

Después que las entidades extranjeras conformen la estructura legal de ALMA, Conicyt definirá la entrega de tierras que seguirán perteneciendo al Estado chileno.

 

RADIOASTRONOMIA

La radioastronomía es una rama de la ciencia astronómica, que fue descubierta en 1931 por el ingeniero Karl Jansky y se preocupa por el estudio del universo a través de las ondas de radio.

La información que se obtiene es muy distinta a la que se puede registrar con los telescopios convencionales más potentes, pues posibilita el conocimiento mediante ondas electromagnéticas de radio frecuencia de objetos activos que irradian enormes cantidades de energía.

En sus comienzos fue conocida como el "ruido extraterrestre" proveniente del centro de la galaxia.

Más de 15 mil hectáreas correspondientes a la pampa de Chajnantor, ubicada 50 kilómetros al sur de San Pedro de Atacama, en pleno altiplano de la Segunda Región, serán traspasadas por las autoridades regionales a una organización científica que se encargará de ejecutar el proyecto radioastronómico más importante que ha concebido la humanidad.

Según el secretario regional ministerial de Bienes Nacionales, Daniel Guevara, el moderno complejo contará con los últimos adelantos en materia de investigación astronómica y se ubicará a cinco mil metros de altura.

La autoridad dijo que el lugar cuenta con una concesión de uso gratuito por cinco años otorgada en favor de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), para que posteriormente dicha entidad se encarge de conformar un consorcio internacional que pueda recibir la concesión honerosa de cerca de 50 años correspondientes al proyecto.

La propuesta será analizada en los próximos días por representantes de Conicyt, Bienes Nacionales y el intendente Alfonso Dulanto.

 

IMPACTO AMBIENTAL

Daniel Guevara anunció que este proceso deberá dar paso a una concesión de uso amplio que garantice el tránsito y la participación de la comunidad atacameña, tomando las medidas necesarias para que un proyecto de esta envergadura no se transforme en una iniciativa que no respete el medioambiente.

El seremi aclaró que el proyecto científico se ubica en el área de desarrollo indígena solicitada a Bienes Nacionales por representantes de la etnia atacameña y corresponde a una aspiración de la comunidad que deberá ser armonizada con el trabajo de los científicos.

El siguiente paso será coordinar a los diversos actores públicos, puesto que aún no existe una definición exacta entre Conicyt, el Gobierno Regional y Bienes Nacionales, para luego dar curso a amplias conversaciones con los representantes del mundo indígena y la Conadi.

"Incluso deberá definirse la postura de la superficie, el tipo de instrumento, sea éste una transferencia o de otro origen, el beneficiario, el pago y con posterioridad las condiciones para garantizar la participación, el control y la integración de las comunidades indígenas en el predio", dijo Guevara.

 



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