30/09/2001

Adriana Delpiano y el rol de la mujer

La discriminación y los bajos salarios siguen estando presentes en la relación mujer-sociedad

 

Por José Luis Ramírez M.

El pimpón de la ministra

Mujer: la mitad de la humanidad

Hombre: la otra mitad

Feminismo: una gran lucha

Discriminación: una fuente de problemas y dolor

Educación: una gran posibilidad para el país

Hijos: una gran aspiración

Divorcio: una necesidad

Amor: la meta de los seres humanos

Dios: la búsqueda más profunda de hombres y mujeres

Píldora del día después: un mal necesario

Aborto: un tema no deseado por nadie

Desierto: una condición de la geografía más que del alma

Cobre: el sueldo de Chile

Color preferido: verde

Ricardo Lagos: un gran estadista

Dos años a la cabeza del Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), permiten a Adriana Delpiano Puelma -una de las cinco integrantes femeninas del Gabinete del Presidente Ricardo Lagos- tener una clara visión de cuáles son los problemas actuales de la mujer y de lo difícil que será solucionarlos si no se produce un cambio cultural en el país.

La ministra sostiene que la situación de las mujeres ha variado durante los últimos años en este país. No obstante, se apresura en agregar que tales avances no son suficientes, pues continúan siendo discriminadas por una sociedad que a pesar de su modernidad aún rehusa reconocerlas como activas agentes productivas dotadas de iguales derechos que los varones.

 

Tras 10 años de funcionamiento del Sernam, ¿cómo estaban las mujeres en ese entonces y cuál es su condición hoy?

- Aunque éste es un organismo joven, creo que hemos avanzado bastante, principalmente en temas legales y en identificar problemas como la violencia intrafamiliar y la dificultad para incorporar a la mujer al mundo laboral. Pero eso no es suficiente, nuestros grandes desafíos son aumentar su participación en el grupo económicamente activo, porque Chile tiene casi diez puntos menos que el promedio de América Latina, ello a pesar de ser uno de los países que posee mejores niveles de educación y preparación. Un ejemplo, en nuestro país egresan más mujeres que hombres de la educación secundaria, desde donde se desprende que el país está invirtiendo en ellas.

 

MACHISMO

¿Cómo se explica esta situación, cree por ejemplo que se trata de machismo?

- Hay un tema mixto de por medio, las mujeres no hemos podido avanzar en compartir mejor las tareas domésticas, lo que afecta incluso a aquéllas que trabajan y que han logrado avances importantes en materia laboral. Y éste es un problema de mentalidad general, que afortunadamente está cambiando con las parejas jóvenes, pues ellas tienen más posibilidades de lograr un equilibrio.

 

¿Por ser ésta una zona minera, las mujeres están más desprotegidas o cuesta más que se incorporen al mundo laboral?

- No sé si están más desprotegidas. Esta región tiene sí particularidades, en primer lugar hay ciudades como Tocopilla donde existe un porcentaje más alto que la media de mujeres jefas de hogar. Además está el tema de las jornadas de trabajo propias de la actividad minera, lo que se traduce en una estructura familiar que no es la tradicional. Lo que está claro es que la jornada minera genera un tipo de familia con nuevos problemas, como por ejemplo la violencia intrafamiliar, eso es indesmentible.

 

VIOLENCIA

¿Qué se está haciendo en materia de violencia, no hay que olvidar que esta región es una de las que tiene mayores niveles de agresividad al interior del núcleo familiar?

- La verdad es que éste ha sido un año muy activo para el Sernam en ese tema, primero hicimos un diagnóstico nacional donde concluimos que en sectores populares una de cada dos mujeres ha vivido o vive agresiones. Este año además se instalaron 17 centros de atención para víctimas de violencia intrafamiliar, uno de ellos en Antofagasta, a lo que se suma el fortalecimiento del de Calama. Por otro lado, realizamos una campaña de sensibilización y ahora estamos intentando hacer algunas modificaciones a la legislación que castiga dichos abusos.

 

TRABAJO

¿Y en el tema de la integración laboral?

- El Sernam está impulsando un programa de mujeres jefas de hogar que este año inicia un nuevo ciclo. La idea es preparar proyectos de mujeres microempresarias que puedan ser presentados a financiamiento el 2002. Otra área sensible son las remuneraciones, hoy una mujer gana 30 y hasta 40% menos que un hombre en igual puesto. Tenemos un gran desafío ahí.

 

Se argumenta que el principal problema para la inequidad salarial es el costo laboral que suponen las mujeres. ¿Qué opina el Sernam?

- Ese es un argumento que no es válido. Estudios del INE demuestran que las mujeres que trabajan tienen menos hijos que quienes no lo hacen. Por otro lado, el costo directo de la maternidad lo asume el Estado y no el empleador, por lo que el único desembolso que ellos podrían eventualmente hacer es el de capacitar a un reemplazante, hecho que por lo demás no se produce pues en la práctica queda demostrado que tras un embarazo rara vez se contrata a alguien. Por lo general, la empresa absorbe el trabajo.

 

DISCRIMINACION

¿Tienen responsabilidad las propias mujeres en el tema de la discriminación?

- Sin duda que la tienen. Me parece que lo que falta es que ellas, y también los varones, entiendan que el problema de los géneros no es un hecho biológico sino cultural. Tenemos que lograr un cambio en nuestro modo de vernos y eso es algo que tiene que ser inculcado a hijos e hijas porque los conceptos o las visiones de mundo "machistas" también se reproducen a través de las mujeres y de su falta de proyectos de vida.

NEGRITAS La plena incorporación de la mujer al mundo laboral, ¿qué costos podría tener para las familias?

- La clave está en compatibilizar, porque en Chile somos extremistas, o nos quedamos en la casa o salimos a trabajar y no volvemos en todo el día. Está demostrado que los hijos de padres y madres que trabajan tienden a un mejor rendimiento escolar y mayor proyecto vital, porque entienden que hay más porqué jugársela. Creo que para que la mujer pueda trabajar y compatibilizar debe haber, eso sí, una posición similar por parte de los hombres.

 

¿En qué momento se sentirá satisfecha? ¿Qué condiciones permitirían decir que el Sernam cumplió su objetivo?

- La satisfacción vendrá cuando el Sernam no sea necesario, cuando se reconozca que somos la mitad de los habitantes de este país y que tenemos los mismos derechos. Cuando tengamos oportunidades similares de acceder al mundo laboral, ingresos equivalentes y cuando ya no exista la violencia en contra de las mujeres. Sólo entonces.



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