08/02/2002
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Impacto profundo |
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Con el traslado de casi una tonelada de metal rojo a los Estados Unidos, específicamente a la NASA, el cobre chileno literalmente entrará en órbita con el proyecto científico "Impacto Profundo" que lidera la agencia científica norteamericana. Este proyecto de la NASA tiene como objetivo impactar un cometa para registrar datos sobre el origen y comportamiento de estos cuerpos celestes, y del espacio en general. El metal rojo que es aportado por la Corporación Nacional del Cobre, CODELCO, y proviene específicamente de la División El Salvador, será usado como dispositivo de un cohete que será lanzado desde Cabo Cañaveral en 2004. El cohete una vez en el espacio lanzará en su momento un satélite, desde el cual se disparará un proyectil impactador hacia el cometa para registrar datos sobre el interior de ese cuerpo celeste, y averiguar lo que sucede en este tipo de colisiones para estar preparados ante un eventual choque de estas montañas de nieve celestiales o asteroides con la Tierra. Otro de los objetivos es analizar la composición de estos errantes viajeros, que se supone guardan el material inicial con que se formó nuestro sistema solar. Hay que resaltar que el proyectil, que será lanzado directamente al núcleo del cometa, estará constituido esencialmente por cobre chileno. Un 99% de metal rojo y 3% de berilio, elemento que le dará dureza a la masa del impacto. Según Codelco, el usar cobre chileno en este proyecto de la NASA "es un símbolo de lo que ha sido este noble metal para el desarrollo de la humanidad. Y hoy, en los albores del siglo 21, su empleo futuro en las comunicaciones, energía (automóviles eléctricos, cables de alta tensión) e industrias (motores más eficientes y ecológicos), no nos deja de sorprender".
CRATER GIGANTE La NASA ha informado que el proyectil tendrá una masa de 0,5 tonelada y una velocidad de 10 km/seg. Se estima que la energía del impacto será tal que superará la de una bomba atómica. En este sentido, se espera producir un cráter grande, por lo menos de 30 metros de profundidad y 120 metros de diámetro. El cometa, conocido en el mundo espacial como Temple 1, será interceptado a una distancia lo suficientemente prudente de la Tierra, para evitar cualquier tipo de riesgos. Para Chile 4esta aventura espacial es doblemente importante ya que el margen de que el evento se registrará desde los centros astronómicos de Chile, además, recibirá la más amplia información para su difusión y se tendrá acceso a las primeras fotografías en tiempo real una vez ocurrido este hito histórico. El artefacto es un cilindro hueco, con 1 metro de diámetro, 1 metro de alto y 1,3 centímetro de espesor. Será inteligente, ya que llevará a bordo sensores para guiarlo desde la tierra y cámaras fotográficas para obtener imágenes justo antes del choque. La misión durará 19 meses y costará 240 millones de dólares. El vehículo espacial (Delta 7925H) que transportará el proyectil partirá en enero del 2004 y se encontrará con el cometa en julio del 2005. Luego, 24 horas antes del episodio final, se separará de esta especie de barril aniquilador, de tal manera de estar retirado del lugar para cumplir con su trabajo de sacar fotografías del proceso y analizar la composición de los gases que saldrán eyectados por efecto del impacto. El cometa Temple 1, al igual que el Halley, tiene una órbita periódica y lenta en torno al Sol (una vuelta transcurre cada 5,5 años), pero a una distancia sólo de 1, 5 veces mayor respecto a la órbita terrestre. Es decir, según explicó la Dra. María Teresa Ruiz, a diferencia de la mayoría del resto de sus compañeros, que suelen encontrarse más allá de los confines del sistema solar (nube de Oort), éste cometa fue atraído por alguna perturbación y atrapado por la gravedad del Sol. Los asteroides, en cambio, son habitantes frecuentes del sistema solar. Estos fragmentos rocosos giran en torno al Sol entre las órbitas de Marte y Júpiter. Pero, pese a que sus trayectorias son más predecibles, debido a su mayor cercanía es más alta la probabilidad de un eventual choque con la Tierra. No obstante, el impacto de un cometa o asteroide sobre nuestro planeta tendría un resultado igualmente catastrófico. La Nasa ya comenzó a rastrear y a catalogar estos objetos más vecinos a la Tierra (no lleva ni el 10%), con la finalidad de conocer sus órbitas y enterase a tiempo de sus desvíos. |
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