08/02/2002
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Se avecina fuerte debate en torno a fundición y refinación |
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Sin duda que uno de los temas que estará en la agenda legislativa, política y gremial del 2002 será la continuación del encendido debate en torno a las reales consecuencias que tiene para la economía chilena la no fundición y refinación de más de un millón y medio de toneladas de cobre concentrado que se exporta de nuestro país. Para el senador Ricardo Núñez, presidente de la Comisión de Minería, es vital ahondar en el tema, sobre todo después de la cuenta pública que dio sobre el oficio 332 de Cochilco, de junio del 2001, en donde se deduce que Chile pierde una suma aproximada de un millón de dólares diarios por no refinar en nuestro país el concentrado que se exporta. Ante estas evidencias, aseguró, es necesario "la construcción de nuevas fundiciones y la ampliación de las capacidades de refinación en las fundiciones existentes, lo cual permitiría, al menos desde un punto de vista teórico, aumentar el gasto social en áreas sensibles". Al respecto, el senador argumentó que es necesario aunar criterios sobre el tema de la fundición y refinación del cobre, "abriendo un diálogo que incluya a todos los actores de la minería a fin de buscar soluciones de consenso para incorporar mayor valor agregado a nuestros productos". Reconoció que existen distintas formas de hacer minería en Chile, no obstante instó a orientar los esfuerzos del sector en la obtención de más empleos y de mayor inversión e impacto social, para lo cual "se debe convertir a Chile en un referente mundial en la producción de cobre y no sólo en la fase de exportación de concentrado". Sin embargo, el Vicepresidente de la Comisión Chilena del Cobre, Patricio Cartagena, señaló que ir hacia una fundición más integrada es hoy un negocio "más estrecho en términos de su rentabilidad por lo que no se advierte que haya un interés potente por que exista inversión de privados en eso". Además, señaló que una inversión de entre mil a mil quinientos de dólares de dólares que el Estado debiera destinar para este tipo de proyectos "no parece rentable en términos totales a la luz del mayor beneficio social que ese dinero pudiera generar a diez años plazo". Retrucó la postura de los miembros de las Comisiones de Minería del Senado y la Cámara, quienes han afirmado que existe un gran potencial económico que se pierde al no refinar el cobre en Chile. Según Cartagena, los datos del Ejecutivo no son concluyentes, por lo que invitó a quienes tengan estudios concretos que avalen la rentabilidad de este tipo de proyectos a proporcionar esta información. No obstante ello, el Gobierno considera que "el mayor valor social se obtiene en beneficios sociales directos y no a través de negocios como una mayor refinación del cobre". En tanto, el presidente de Sonami, Hernán Hochschild, sostiene que un tercio del cobre refinado se consume en países como China, Japón, Tailandia, Corea e India, países en donde no sólo hay presencia de fundiciones, sino que además éstas están fuertemente protegidas. "Aquellas fundiciones compiten con las nuestras en forma desleal y eso es objetivo", aseguró, y sostuvo que la labor del Estado debe centrarse más bien en promover el término de ese tipo de barreras pararancelarias en el marco de los acuerdos internacionales de comercio".
IMPACTO LABORAL Por su parte, el presidente de la Comisión de Minería de la Cámara, diputado Jaime Mulet, defendiendo la opción de propiciar una mayor fundición del cobre en el país, argumenta que las condiciones de mercado no son iguales en Chile que en el resto de los países en donde las barreras comerciales hacen que nuestro mercado sea poco competitivo. Agregó que ahí radica una parte de la labor del Estado en el sentido de generar las negociaciones adecuadas para limitar el impacto de las medidas proteccionistas. Sin embargo, explicó que las 1,6 millones de toneladas de concentrado que exporta Chile permitiría abastecer a tres fundiciones con la capacidad de la de Enami-Ventanas, "entregando empleo directo a más de 10 mil personas, más las generadoras de energía eléctrica y otros servicios aledaños que implican una cantidad respetable de recursos dando vuelta en la economía". Del mismo modo, el presidente de la Federación de Trabajadores de Enami, Luis Guerra, asegura que en el tema de la refinación "existen decisiones que van más allá de lo estrictamente económico pese a estar frente a proyectos con altísima rentabilidad social". Agregó que éste también debe ser un criterio tomado en cuenta por el Gobierno para tomar las decisiones e intervenir si es necesario con proyectos productivos, "más aún cuando empresas como Enami generan cerca de 11 mil puestos de trabajo de manera indirecta, como resultado del encadenamiento productivo que involucra a empresas contratistas, del rubro de los servicios, la energía y el transporte". |
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