08/01/2001
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Acuerdo histórico |
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En la capital arqueológica del mundo, como se le conoce a San Pedro de Atacama, a poco más de 300 kilómetros de Antofagasta, se ratificó oficialmente el Tratado Minero entre Chile y Argentina, el que gatillar inversiones directas en proyectos cupríferos y auríferos, entre otros. La ceremonia fue encabezada por los presidentes de ambas naciones, Ricardo Lagos y Fernando de la Rúa, y además supone la creación en el mediano plazo de cerca de 12 mil empleos y la posibilidad de explotar 370 yacimientos en los dos lados de la Cordillera de los Andes. El acuerdo, que se firmó en la plaza del pueblo una vez concluida la inauguración del Paso de Jama, fue suscrito por los cancilleres de Chile, Soledad Alvear, y de Argentina, Adalberto Rodríguez. En el acto, autoridades de ambos países aseguraron que la minería de Chile y la de Argentina no están llamadas a competir, sino a integrarse para favorecer nuevas explotaciones e ingresos que irán directamente en beneficio de los respectivos pueblos. Según el presidente Lagos, el acuerdo bilateral supone para Chile, en los próximos 10 años, la explotación de yacimientos de oro, cobre y plata en sectores fronterizos que superarían los 6 mil millones de dólares, con el consecuente desarrollo de los servicios, la infraestructura vial y portuaria y de acceso a fuentes hídricas. Respecto de su tramitación, hay que resaltar que el camino recorrido para la protocolización oficial del Tratado Minero fue de largo aliento y no estuvo exento de polémicas y criticas. En este sentido, al margen de la participación técnica y política de los respectivos gobiernos, hay que resaltar el papel que le cupo a los empresarios de ambos países en la materialización de este acuerdo minero, cuyos contactos decisivos se iniciaron en 1991. Ese año, en agosto, se realizó en Santiago el primer encuentro chileno-argentino en materia empresarial donde se firmó una declaración conjunta. Este acuerdo fue firmado por el entonces Presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Hernán Guiloff; por los vicepresidentes Walter Riesco y Orlando Poblete, y por otros cinco empresarios argentinos.
REACCIONES La ministra de Relaciones Exteriores, Soledad Alvear, destacó que el tratado confirma en la práctica el alto grado que han alcanzado los vínculos con Argentina, los que han llegado a un nivel de excelencia, porque no hay otro país con el cual Chile haya alcanzado una magnitud tan amplia y sólida de temas compartidos, ni con el cual pueda exhibir una red de integración tan grande y que abarque la extensa frontera que nos vincula En esta materia, además, no descartó que a futuro se establezca una acuerdo minero similar con Bolivia. Precisó que "este Tratado es mucho más que una herramienta de desarrollo económico entre ambos países, ya que forma parte de un proyecto estratégico de proyección en el mundo globalizado que exige que las naciones con intereses comunes actúen en conjunto para optimizar sus posibilidades y generar oportunidades para sus habitantes". El Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina, Adalberto Rodríguez, hizo un recuento histórico del modo como los pueblos de América del Sur, han ido definiendo procesos y actuaciones comunes, "los que demuestran una voluntad inexorable de ir alcanzando cada día mejores niveles de integración". El ministro de Minería, José‚ de Gregorio, expresó que "el Tratado dar frutos muy concretos y proyectar a ambos países hacia el Pacífico y el Atlántico y desde allí a otros mercados del Asia Pacífico y la Unión Europea. Además, la normativa del Tratado permitir superar las diferencias existentes en las legislaciones de ambos países y sus frutos beneficiar n tanto a los inversores como a las personas que trabajen en los nuevos proyectos, que a la luz del Tratado se pongan en marcha". |
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