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Domingo 5 de junio de 2011
Los inmigrantes cambian el rostro del norte chileno
PDI propone elevar controles para permitir acceso

Las desigualdades históricas, la mala distribución de la riqueza y los índices de pobreza que arrastra América Latina suelen considerarse si no el combustible de la inmigración regional, parte esencial de un fenómeno que aqueja a miles de ciudadanos.

Muchos de ellos eligen a Chile en busca del futuro que los esquiva en sus propias naciones. Para entender esto, señala el subsecretario de Interior Rodrigo Ubilla -quien a través del Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio de Interior monitorea este fenómeno- hay que considerar factores como el endurecimiento de las políticas migratorias en Europa y Estados Unidos, "que está frenando el ingreso de extranjeros para proteger las fuentes de trabajo para sus connacionales".

También -explica- la apertura de Chile a los mercados internacionales y el orden político interno, que transforman al país en un lugar atractivo para emprender proyectos de vida.

CIFRAS

Según cifras del Ministerio del Interior, Perú (138.525), Argentina (61.873), Bolivia (25.143), Ecuador (19.963) y Colombia (14.401) son los países que conforman el núcleo central de la inmigración que está ingresando por nuestras fronteras.

De diversos modos, la población que llega está cambiando la vida de las zonas donde se asienta. Para bien y para mal, algunos sacan la mejor parte, mientras otros sencillamente no pueden lidiar con ello.

COLOMBIANOS

Desde hace años ciudades como Antofagasta, Calama e Iquique ganan terreno como zonas con alta presencia de foráneos.

"Un gran porcentaje de esta población de inmigrantes está en trabajos no calificados como construcción, comercio o minería", afirma Giancarlo Coronata, presidente de la Cámara Regional del Comercio de Antofagasta.

Llama la atención, según el directivo, el número de colombianos trabajando en locales de entretención nocturna o "cafés con piernas" como guardias o barman, además de los cada vez más frecuentes locales de venta de jugos naturales y en el comercio ambulante, "aunque también se ve harta presencia de ellos en temas como el microtráfico".

El jefe de la Segunda Zona Policial de la PDI, prefecto Nelson Jofré, asegura que existe una sobredemanda de la labor policial debido a la gran presencia de extranjeros, pues por trámites consulares se atiende a un mínimo de 80 personas diarias y a las 5 de la mañana ya están instalados a la espera de un turno.

Este fenómeno, reconoce, también ha presionado los índices de criminalidad en ciertos sectores, "como por ejemplo de colombianos, ya que las costumbres y criminalidad de ellos son distintas. En temas de violencia intrafamiliar son más agresivos y violentos".

CONTROL

Para Jofré, una posible vía de solución a los problemas derivados podría ser un mayor control en el ingreso en temas sanitarios y para prevención de enfermedades de transmisión sexual.

"Especialmente si pensamos en la población que se traslada a las faenas mineras que accede a este tipo de servicios por parte de mujeres que provienen de Colombia. Lo que se está tratando de buscar es exigir al extranjero que venga con un seguro de salud, que nos puede ayudar a tener una mayor fiscalización y control", dice el jefe policial.

Otra prueba de la enorme penetración de inmigrante ocurre en el Hospital Regional, donde el 10% de los niños nacidos en el recinto asistencial el año pasado son hijos de madres extranjeras (283 de 2.843).

En la educación también hay un impacto altamente visible, con cada vez más niños extranjeros en las salas de clases, como ocurre en el Liceo A-15 "Mario Bahamonde Silva", que tiene un 12% de estudiantes provenientes de otros países.

ZOFRI

Iquique ha sido otro tradicional foco atractivo para extranjeros. Y la ciudad ha visto cambios importantes con este movimiento migratorio.

Eugenio Cortés Mangelsdorff, gerente general de Zofri S.A., afirma que los cambios en toda el área de influencia de la Zona Franca han sido muy variados.

"Iquique se ha convertido en el punto de convergencia de religiones, razas y culturas que son un ejemplo de la convivencia pacífica que hoy se extraña en el mundo. Estas etnias se han ido afincando con sus propios templos, escuelas y descendencias. Y se han ido integrando con los locales naturalmente", dice.

Según él, al alero de la Zofri ha ido potenciándose el crecimiento de Iquique y Alto Hospicio en términos de actividad económica, llegando en la actualidad a más de 1.900 locatarios cuyas ventas alcanzaron el 2010 el récord de US$ 3.485 millones.

De estos, un 18% son de origen chino, 6% de India y 6% de Pakistán, con un 57% de usuarios extranjeros del total de vendedores

Según el Ministerio del Interior, en la actualidad existen 138.525 peruanos viviendo en Chile. Los que residen en el norte están dedicados a la minería, construcción y trabajo informal en comercio y servicios, mientras el grueso vive en Santiago, donde por su alta concentración han formado importantes lazos comunitarios en sectores de Independencia y Santiago Centro.

PERUANOS

Segundo Diestra, presidente de la Asociación de Peruanos Residentes en Chile, que agrupa trabajadoras domésticas, obreros o independientes, llama la atención que la inmigración peruana en el país no se circunscribe solamente a "nanas" o a hombres dedicados a la construcción.

"Muchos somos refugiados por una economía y un sistema que hace más de 12 años nos llevó a huir del país con el fujimorismo. El resto ha llegado aquí por causa de un conocido, familiar o amigo que ya se vino antes", explica.

Según Diestra, muchos peruanos residentes han derivado en trabajos y emprendimientos que les permiten tener un mejor pasar.

"Hay microempresarios que están instalando negocios, por ejemplo, cibercafés, almacenes o incluso restaurantes y cocinerías en varios sitios de Santiago", agrega, aunque recalca que la mayor concentración se da en sectores de Independencia, por ejemplo las calles Rivera y Picarte.