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Domingo 8 de agosto de 2010
Los métodos de crianza
El camino que elijan los padres, será vital en la armonía del hogar y el futuro de los hijos

Para lograr el verdadero anhelo de poseer el "hogar dulce hogar", es necesario comprender 3 métodos de crianzas que generan el éxito o fracaso de los hijos como puede ser: 1º el método dictatorial familiar; 2º el método permisivo familiar y 3º el método de las reglas de convivencia familiar.

Bajo estos tres modelos interactúan los sistemas que estructuran y organizan al grupo familiar como: a) El sistema de los derechos y deberes humanos; b) El sistema del apego afectivo y c) El sistema del vínculo de pareja.

Modelo antiguo

Para comenzar con el método dictatorial familiar, éste se caracteriza por tener padres dictadores, el típico modelo con que fueron criados nuestros abuelos y algunos papás en la época de la fábrica, donde los progenitores eran verdaderos tiranos, lo que decían, se tenía que realizar al pie de la letra.

A la vez, los profesores imponían "la letra con sangre entra". Los hijos, no respetaban a sus papás, sino que tenían miedo y el sistema de los derechos y deberes humanos, sólo funcionaba en cuanto a deberes y eran cumplidos de forma incondicional y se anulaban los derechos.

Reprimido

El sistema del apego afectivo era reprimido, no se podían expresar las emociones y los papás se comportaban frente a sus niños como sargentos indolentes e indiferentes. Se imponía la disciplina a la fuerza y en casa existía el sistema militarizado donde se daban órdenes que tenían que ser cumplidas rigurosamente.

El sistema de pareja, era de roles rígidos donde papá era proveedor y machista. La mamá era abnegada, anorgásmica y sirvienta de toda su prole y la última palabra, la tenía el dueño de casa e imponía sus propias reglas, era autoritario, no admitía la flexibilidad, no se conversaba, sino se interrogaba a los hijos con restricciones y prohibiciones sexuales.

La conducta de los hijos se cambiaba a golpes, bofetadas, correazos, palos, etc. Papás déspotas e hijos dependientes y subordinados de personalidad reprimida, tímida, moralista, homofóbica, espiritual, agresivo, infeliz, entre otros.

Déspotas

El actual método permisivo familiar admite sólo los derechos de los demás, pero deja excluido los deberes humanos. Motivo de los hijos déspotas, consentidos y contestatarios hacen lo que quieren, no pueden ser exigidos para evitar ser traumado y no bajar su autoestima.

No se toman en cuenta las reglas como los límites familiares, se pueden transgredir las normas como los valores del hogar y está prohibido el castigo para no traumarlos psicológicamente. Motivo que ahora los hijos son los tiranos y los progenitores son los sometidos. En el presente existe la tolerancia a la mala educación, imprudencia, ser atrevido e insolente con los papás, abuelos y profesores por ser malcriado.

Sobreprotección

En el sistema del apego afectivo, se impone la sobreprotección y se rinde pleitesía a los deseos de los hijos y son ellos los que gobiernan en casa a sus papis y abuelos.

No hay más caciques en la familia, tanto papás como hijos están en la categoría de indios, se impone la igualdad de condiciones. Nace así la practica del libertinaje, relativismo, no hay más heterosexualidad, sino todos son unisex, cada hijo elige su tendencia sexual, su propia tribu urbana y su propia música, no hay límites y se vive "la vida loca", papitos e hijos salen a carretear.

Se prioriza el hedonismo, es decir, los hijos obtienen los máximos beneficios con el mínimo esfuerzo al tener su computador como el TV en su habitación. Papás que parecen adolescentes con mentalidad light donde todo vale y los progenitores temen enfrentar a sus hijos para evitar ser detenidos por la policía.

Reglas

Por último, nace la esperanza del Método de reglas familiares donde se ejerce, tanto los deberes como los derechos. El sistema del apego afectivo, donde los padres son capaces de amar, pero también colocar límites y capaces de castigar y premiar a sus hijos. Los progenitores hablan fuerte y claro, no piden, sino exigen.

Son ellos los arquitectos de la personalidad, emociones, afectos, sexualidad e inteligencia de sus hijos. Los mismos padres trabajan en equipo, ambos son responsables de la crianza, donde enseñan y se practican los valores familiares como ser leal, honrado: usar los mandamientos, usar las reglas de oro, consciencia de los siete pecados capitales, etc.

Se coloca en juego los hábitos familiares como conversar mientras se almuerza, estudiar, limpieza el hogar, ayudar a los padres en las tareas de casa, etc.

Se añade, las normas familiares como saber pedir permiso y dar las gracias y por favor, golpear antes de entrar, entre otras.