Fue un buen partido el que jugó ayer Deportes Antofagasta, pero no perfecto. Sin embargo, resultó suficiente para imponerse por 2-0 y mantener el 100 por ciento de rendimiento. (Antes se le ganó por la cuenta mínima a Coquimbo Unido, en la Cuarta Región.) El rival de esta ocasión, San Marcos de Arica, no estuvo a la altura de lo que se pensaba podía ser, lo cual ayudó al dominio que ejerció el cuadro local, que supo evitarle posibilidades de fútbol más jerárquico. El CDA ganó el mediocampo, anulando completamente al armador del elenco viajero, Francisco Huaquipán, quien sin el balón en los pies es nadie, ni siquiera es un elemento que hostigue a sus antagonistas. IMPERFECCIÓN La imperfección de los "Pumas" radicó en la falta de puntería para materializar las numerosas jugadas que se creó. Esto quedó corroborado cuando Richard Olivares desperdició un penal, aunque el mérito fue del portero Jaime Caro quien, a los 37' se lo contuvo lanzándose a su izquierda, a media altura. Está también el caso del puntero Ronald González, que se "paseó" toda la tarde (hasta que lo cambiaron) por su sector izquierdo. Pero, al momento del último toque, el balón salió desviado o, bien, emergió la figura del portero Jaime Caro quien, pese a la derrota, fue el mejor de los ariqueños, al evitar varias conquistas. POR MEJORAR En todo caso, se entiende que la puntada final debiera mejorar con el correr de las fechas, ya que mientras más jueguen, irá apareciendo la tan esquiva fineza. Otro que mostró mucho despliegue y tiros cruzados al arco es el lateral derecho René Bugueño, quien también le falló la puntada de la felicidad o Caro puso sus manos para enviar al córner. GOLES Aunque San Marcos inició el complemento con el acelerador más a fondo, el CDA no se dejó sorprender y con Erick Pino en una buena tarde distribuyó buenas pelotas, mientras Bascuñán las disputaba. Atrás, Jorge Sotomayor se complementaba bien con David Portillo, quien a los 7' fue a un córner y cabeceó sin oposición para abrir la cuenta, algo demoró demasiado. En uno de los reiterados intentos de Bugueño, con más gente en el área, el rebote lo empujó Roberto Castillo y puso el 2-0 tranquilizador, cuando el reloj marcaba 19'. Debió ser goleada, pero en el andar se produce la perfección. |
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