Usted está en : Portada : Reportajes Jueves 19 de enero de 2006

El ALMA del Universo está en la región

Por Jorge Melin Falcón

En materia de observación espacial, esta semana Plutón acaparó las buenas noticias en el mundo científico.

Mientras un grupo de astrónomos informó que mediante telescopios ópticos basados en Chile y Argentina (incluido el Very Large Telescope, VLT, de Cerro Paranal) habían logrado establecer las medidas exactas de Charón, la luna del que oficialmente todavía es el planeta más alejado del Sistema Solar, otro equipo científico anunció que pudieron "tomarle la temperatura" a la superficie de este último.

La interacción entre el nitrógeno de su atmósfera y la gélida corteza permitieron determinar que Plutón era aún más frío de lo que se esperaba

(-230 grados Celsius). Este asombroso descubrimiento se logró gracias al Submillimeter Array (SMA), un poderoso complejo radiotelescópico localizado en Hawai.

Mark Gurwell, astrónomo del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics y coautor del estudio, destacó este gran avance científico, aunque dejó en claro que estamos en un período de transición en la astronomía.

 

NUEVOS HORIZONTES

A futuro, espera que los astrónomos sean capaces de hacer mediciones aún más precisas de Plutón, usando el Atacama Large Millimeter Array (ALMA), que actualmente se construye en la zona de San Pedro de Atacama.

"Estamos abriendo nuevos horizontes, colocando los cimientos del trabajo futuro", dijo, ya que espera que ALMA permita a los astrónomos establecer en qué lugar de la superficie del helado planeta se genera el nitrógeno, y si éste se distribuye equitativamente en toda la atmósfera o se concentra en un punto luminoso, como en Enceladus, la luna de Saturno.

Las expectativas con ALMA pasan de tan concretas como ésta a más generales y las más ambiciosas de la astronomía moderna.

El gigantesco radiotelescopio será un instrumento capaz de producir imágenes detalladas que arrojarán importante información acerca de la formación de las galaxias, estrellas y planetas, así como de los precursores químicos necesarios para la aparición de la vida.

 

COMPLEMENTO

ALMA es considerada la herramienta apropiada para suceder a la presente generación de radiotelescopios, ya que podrá captar objetos cubiertos totalmente de polvo o materia helada, y complementará los telescopios ópticos de nueva generación como el VLT de Cerro Paranal, el ingenio espacial Hubble y el sucesor de éste, el James Webb Space Telescope, igualando e incluso excediendo la resolución de todos ellos.

La mayor parte de la energía en el Universo se encuentra en dos componentes térmicos -el "fondo cósmico" y el "fondo infrarrojo"-, los cuales están dentro de la cobertura de frecuencias del proyecto.

Si bien muchos de los actuales y futuros telescopios operarán con las ondas submilimétricas, con el objetivo de explotar la abundante información disponible en esta parte del espectro electromagnético, ninguno poseerá la combinación de sensibilidad, resolución y cobertura de frecuencias que alcanzará ALMA.

Este, es un proyecto conjunto entre Norteamérica (Estados Unidos y Canadá), Europa y Japón, en cooperación con Chile.

 

"CAMINO AL CIELO"

En estos momentos se trabaja en el camino de acceso al lugar donde se ubicará el gigantesco radiotelescopio de cerca de 60 antenas de 12 metros de diámetro cada una.

El sector se sitúa en el llano de Chajnantor, a más de 5 mil metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), el lugar ideal para este tipo de instalaciones, no sólo por la claridad del cielo, sino porque también la gran altitud asegura una menor interferencia en las observaciones de la atmósfera terrestre y la evaporación del agua, tradicionalmente los grandes problemas que deben sortear los telescopios (de ahí los proyectos como el Hubble, en cuanto a enviar telescopios al espacio).

Este camino unirá el corazón de ALMA con el centro de operaciones, donde permanecerán los científicos y técnicos. Se trata de una ruta que, con una inclinación promedio de 7%, subirá desde los 2.900 m.s.n.m. hasta Chajnantor en tan sólo un trayecto de 28 kilómetros.

Los primeros 12 serán pavimentados, mientras que el resto tendrá una carpeta de un material especial utilizado en caminos rurales.

Asimismo, gran parte de las instalaciones de las empresas contratistas a cargo de la construcción de la vía y del montaje del complejo de antenas y del campamento base, ya se encuentran terminadas.

 

EUROPA

Los trabajos en terreno han estado avanzando a pasos agigantados, debido a la gran experiencia que posee nuestro país -y la Segunda Región en particular- en las labores en altura. Sobre todo, tomando en cuenta la vocación minera de la zona.

Paralelamente, los preparativos científicos también están "viento en popa".

Los dos grandes consorcios detrás del proyecto ALMA -norteamericano y europeo- ya firmaron contratos para la provisión de las antenas que les corresponde aportar a cada una de las partes.

Los prototipos fueron probados extensamente en Nuevo México (EE.UU.), pasando satisfactoriamente las pruebas.

La European Southern Observatory (ESO) firmó un contrato con un consorcio liderado por Alcatel Alenia Space y compuesto además por European Industrial Engineering (Italia) y MT Aerospace (Alemania), para proveer 25 antenas.

La operación implica 147 millones de euros para el diseño, fabricación, transporte y ensamblaje de las antenas en su lugar final de operaciones, siendo el contrato más grande jamás firmado en Europa en materia de instalaciones astronómicas basadas en tierra.

El reto es grande, puesto que las antenas estarán ubicadas a la intemperie, sometidas a todo tipo de condiciones climáticas sin ninguna protección. Incluso, podrán ser apuntadas directamente hacia el sol.

ALMA considera una superficie de recolección de más de 5.600 metros cuadrados, lo que dará mediciones sin precedentes de objetos extremadamente débiles para las observaciones actuales.

 

INVERSION

Por su parte, General Dynamics C4 Systems, una división de negocios de General Dynamics, se adjudicó el contrato por US$ 169 millones con Associated Universities Inc. (AUI) para diseñar, construir y entregar 25 antenas, correspondientes a la parte norteamericana del proyecto.

El trabajo de ensamblaje del contrato será hecho en instalaciones de General Dynamics C4 Systems en Kilgore, Texas (EE.UU.) y Duisburg (Alemania).

La construcción de ALMA y su operación es liderada y patrocinada en Norteamérica por el National Radio Astronomy Observatory (NRAO), operado por AUI para la National Science Foundation.

 

TRANSPORTES

La primera de las antenas -europea o norteamericana- llegará a Chajnantor en aproximadamente un año más, teniéndose presupuestado que la última de ellas lo haga en 2011.

Para ello será de vital importancia el medio de transporte elegido para mover las gigantescas estructuras. En este sentido, el mes pasado la European Southern Observatory (ESO) firmó el contrato para la construcción de los enormes vehículos.

Las más de 60 antenas del complejo radioastronómico serán distribuidas en diferentes "configuraciones", dependiendo del tipo de observaciones que se lleven a cabo, por lo que estos transportes resultan vitales para el proyecto.

Cada uno de ellos pesará 150 toneladas y debe ser capaz de transportar los dispositivos, de 110 toneladas la unidad.

Las estructuras de recepción pueden ser situadas en distintas ubicaciones en el complejo, pero trabajando juntas como un solo radiotelescopio gigante. Cambiando la posición relativa de las antenas y de esa manera la configuración del ordenamiento, habrán diferentes modos de observación, en un proceso comparable a usar distintos tipos de lentes zoom en una cámara. Esta capacidad ofrecerá diferentes grados de resolución y cobertura del cielo, según lo requieran los astrónomos.

 

ARRIBO

Los transportes de las antenas de ALMA posibilitarán el movimiento de las estructuras entre las diferentes posiciones predefinidas y también serán usados para trasladar las antenas entre el área de mantenimiento y el llano de Chajnantor.

Debido a sus importantes funciones, tanto para el trabajo científico como para el traslado de las antenas de alta tecnología con el debido cuidado, los vehículos deben tener una disposición de uso bajo una exigente demanda operacional.

Además, deben ser capaces de emplazar las antenas en los aparcamientos acolchados con milimétrica precisión. Al mismo tiempo, deben ser fuertes como para subir cerca de 2.000 metros en forma fuerte y segura con su pesada y valiosa carga, lo que pone una extraordinaria demanda de 500 Kw a los motores diesel.

Las antenas gigantes arribarán a nuestro país por los puertos de Antofagasta o Mejillones y hay que imaginar el cuidado que se pondrá en su traslado vía terrestre hasta Chajnantor, sobre todo en la empinada ruta final que transformará a la región en el epicentro para la observación del Universo.

 
 
Opciones
Volver a la portada Volver a la portada
Enviar este artículo Enviar este artículo
Imprimir sólo texto Imprimir sólo texto